miércoles, noviembre 30, 2016

Caída del avión de Chapecoense Controversia sobre condiciones técnicas y origen de “LaMia”

La caída del avión con registro boliviano “LaMia” (Línea Aérea Mérida Internacional de Aviación, Compañía Anónima), que trasportaba al equipo finalista de la Copa Sudamericana, el brasileño Chapecoense, genera controversia sobre las condiciones técnicas y la propiedad de la aerolínea.

El desplome del avión provocó 71 muertes y 6 heridos, estos últimos trasladados a diferentes centros de salud en Medellín.

Según los datos de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), los reportes internacionales sobre el modelo del avión y detalles de las causas reportadas desde la torre de control no son todavía claras, y por ello enviará a una comisión al lugar de los hechos.

Luego de confirmase el accidente, César Varela, responsable de la DGAC en Bolivia, en conferencia de prensa, anunció ayer que una comisión viajaría a Medellín, Colombia, donde se siniestró el avión, con matrícula CP2933, para hacer conocer a las autoridades de ese país que investigarán el hecho, en base a los últimos reportes que se recabaron en Santa Cruz.

Varela aseguró que la aeronave, que partió el lunes, a las 18.10 horas, del aeropuerto de Viru Viru, contaba con seguro de cobertura mundial, “de que el avión estaba aéreonavegable, de que los pilotos contaban con las licencias correspondientes”, y que despegó con total normalidad, hasta que reportó problemas a la torre de control del aeropuerto José María Córdova, de Medellín, cuando a las 22 horas (Hora Local) reportó fallas eléctricas.

Julio Fortún, responsable de Seguridad Operacional de la DGAC, precisó que la empresa LaMia opera en el país desde la pasada gestión, con un solo avión, de forma no regular, ya que realiza vuelos chárter. “Esta empresa ha completado todo un proceso de certificación, y desarrolla únicamente vuelos chárter, a nivel nacional e internacional”, explicó.

Según el reporte de medios deportivos del Brasil, debido a temas legales, la delegación del equipo Chapecoense no logró concretar un vuelo directo desde Sao Pablo, Brasil, a Medellín, como tenía previsto y optó por contar con los servicios de una empresa que sí contaba con autorización de operar en Colombia.

El accidente aéreo dejó al menos 71 muertos, entre ellos siete bolivianos, mientras que cinco personas sobrevivieron pero están heridas.

Informó que la nave estaba operada por ocho personas bolivianas y una venezolana, entre pilotos, copilotos y azafatas, técnicos, de los cuales, siete murieron en el accidente y dos resultaron heridos.

NIEGAN VÍNCULOS

Por su lado, sobre la versión de que “LaMia” sea una empresa con capitales venezolanos, Gustavo Vargas Gamboa, director de la empresa, negó este extremo y aseguró que esta es “ciento por ciento boliviana”, según una nota de El Deber digital.

Desde su oficina de director de la empresa, en la ciudad de Santa Cruz, y con los ojos mojados y la voz cortada, dijo que Miguel Alejandro Quiroga Murakami, piloteaba la nave que se estrelló a 30 km al sud este de Medellín, Colombia, con 77 pasajeros y nueve tripulantes.

Según Vargas, Marcos Rocha, también piloto, comparte acciones de la firma, que desde hace un año se había especializado en ofrecer vuelos chárter.

La compañía iba viento en popa, asegura el director de LaMia, que explica que entre sus clientes más fieles se encuentran los equipos y las selecciones de fútbol.

“Hemos tenido el orgullo de llevar a la selección Argentina para que juegue en Brasil, a la de Venezuela hacia Colombia, a equipos importantes para la competencia de la copa Sudamericana y a los clubes bolivianos de Oriente Petrolero y Blooming, entre otros”, detalla.

“Esta empresa es netamente boliviana”, reitera el director de LaMia, y detalla que lo que hacen es alquilar aviones de origen inglés fabricados en 1999, a un empresario de Venezuela. Dijo que tras el accidente en Colombia, ahora cuentan solo con dos naves que están en mantenimiento en Cochabamba y que cuando están en vuelo, la empresa los mete dentro de sus activos.

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